Visita exterior

El templo.

Bienvenidos a la iglesia parroquial de Ntra. Sra. del Azogue.

“La entrada principal de los fieles se sitúa en el poniente: que hacen el camino de la oscuridad a la luz”1; incidiendo así la luz solar al atardecer en el óculo de la fachada principal.

La iglesia está orientada hacia el Oriente, de donde procede la luz que se recibe en la mañana por el ábside. Esta luz alude a la mañana de Resurrección cuando Cristo, resucitado de entre los muertos, se levanta sobre la Tierra e ilumina las tinieblas disipando la oscuridad y la muerte.

De su factura románica del siglo XII se conserva la nave, cuya cubierta se modificó a finales del siglo XX. Por su parte, presbiterio, nave de transepto y crucero son del siglo XV.

 La iglesia de Nuestra Señora del Azogue es de “planta de cruz latina, cabecera poligonal y bóvedas de crucería”2 en presbiterio, crucero y transepto. “La cruz latina es expresión del ser humano con los brazos extendidos”3, y abarca los cuatro puntos cardinales, al igual que la figura del Cristo crucificado. Así, “con la orientación se expresa su inserción en el cosmos”4.

1.1 Entrada Lateral

Salgamos ahora al exterior a través de la puerta por la que hemos entrado.

1.2 Torre

Se levanta en el ángulo suroccidental y su acceso está cobijado por el mencionado zaguán, que en Sanabria recibe el nombre de «cabildo».

«La torre alude al eje que une cielo y tierra, pero firmemente asentado en la tierra. Convoca a la oración e invita a una ascensión gradual. Esta torre expresa además autoridad y poder»8

A lo largo de la historia ha sufrido modificaciones importantes. en la guerra de la independencia, sufrió daños por el combate entre las tropas francesas y españolas.

Bajando las escaleras encontraremos la esbelta torre barroca.

Así lo narraba el párroco del momento:

“Obra del recalzo de la torre que estaba expuesta a su ruina por haber sacado los franceses todos los asientos de sillería para tapiar las puertas de la iglesia en el cerco que sufrieron en junio de 1810; con el fin de encerrarse en el castillo, para que no les combatiesen desde el techo de la iglesia; y desmontaron todo el circuito de la torre hasta el osario; y además con el combate de artillería de las tropas españolas desde el fuerte se destrozó el capitel de dicha torre, y se reedificó en diciembre de 1814. Se advierte que antes todo el circuito tenía asientos que le servían de base al cimiento de la torre, que quedó descarnada, y solo cimentada en la piedra natural semejante al asiento de la plaza”.9


1.4 La entrada principal

“Esta fachada es la más llamativa e interesante dentro de su sencillez: una puerta centrada, precedida de cuatro peldaños, formada por cuatro arquivoltas con arco de medio punto ligeramente apuntado, de nacelas y boceles, ofreciendo la exterior bolas. Estas descansan sobre columnas con capiteles distintos entre sí, cintas entrelazadas a modo de cestería, hojas alanceadas, lazos de ocho, Adán y Eva con la serpiente y decoración vegetal”.10

Nos situamos ahora en el hastial de poniente, la entrada principal. (parte trasera)

La espiritualidad del románico.

“En el románico se nos va a proponer un camino espiritual, que tiene una concepción de lo humano como complejidad en tensión, es decir, el pecado que enfrenta a la persona contra sí misma. De este modo el mundo vegetal puede simbolizar esta complejidad de lo humano; presentándolo enredado, enmarañado, pero con tallos que a pesar de todo trepan hacia lo alto”.11


Lo más singular son los fustes, se conservan cuatro.

«Se trata de cuatro personajes, labrados toscamente en pizarra, pero con gran precisión en sus rostros, aderezos y vestimentas, fiel reflejo de la moda y costumbres contemporáneas. Los de la izquierda son dos hombres con barbas, pelo rizado y recortado en redondo; se cubren con capas sobre los hombros y visten con túnicas de cuello alto, con cinturón y colgantes y, ambos con un libro, posibles apóstoles según Ramos de Castro. Los de la derecha son un hombre y una mujer, con trajes de tela igual, de tipo acolchado, ella con túnica, cinturón con hebilla, limosnera y toca con velo; el personaje masculino sólo lleva túnica con cinturón largo, cuello ceñido, posiblemente bordado, limosnera y corona”.12


El camino espiritual depende de una decisión:

«La de elegir avanzar hacia Dios en vez de enredarse en lo terrenal que lo ignora o lo niega (algo similar a lo que es el «mundo» en el evangelio de Juan). El arte románico lo expresa señalando una doble vía que se ofrece a nuestro espíritu”. Simbolizado en las figuras de la izquierda (de los que han encontrado a Dios en su Palabra) o las figuras de la derecha (de los que ponen su confianza en el dinero). “Otro símbolo de tentación es el poder”.13


En el camino espiritual podemos caer en la tentación.

Aparece entonces el pecado. Recordándonoslo, el románico reproduce con frecuencia la escena de tentación y caída del Paraíso, el pecado original. (capitel central de la derecha) Los pecados que más se subrayan son: la lujuria, el orgullo y la avaricia (los tres votos de los monjes tendrían que ver con ellos). La avaricia se plasma habitualmente a través de un hombre con una bolsa, aunque a veces también aparece una mujer, e identificado con Judas. La profesión de mercader es despreciada porque es relacionada con ella.14


“Sobre la portada, saliente del muro, una cabeza masculina, barbada, de similares características a los anteriores y, sobre él, un rosetón con el círculo central abierto, rematado por lóbulos y ajedrezado”.15 Es simbólicamente imagen de la Trinidad y al mismo tiempo del Sol de Justicia.


  1. Xabier Etxeberria, La espiritualidad en el románico; Instituto Diocesano de Teología y Pastoral. Desclée De Brouwer, D.L. (Bilbao 2010) pág. 21 ↩︎
  2. Hortensia Larrén Izquierdo y Luis PicheI Ramos, Bienes culturales de la provincia de Zamora, Imprenta Jambrina (Zamora 2010) pág. 88 ↩︎
  3. Xabier Etxeberria, La espiritualidad en el románico; Instituto Diocesano de Teología y Pastoral. Desclée De Brouwer, D.L. (Bilbao 2010) pág. 21 ↩︎
  4. Ibid. ↩︎
  5. Hortensia Larrén Izquierdo y Luis PicheI Ramos, Bienes culturales de la provincia de Zamora, Imprenta Jambrina (Zamora 2010) pág. 88 ↩︎
  6. Ibid. ↩︎
  7. Xabier Etxeberria, La espiritualidad en el románico; Instituto Diocesano de Teología y Pastoral. Desclée De Brouwer, D.L. (Bilbao 2010) pág. 14 ↩︎
  8. Ibid. pág. 19 ↩︎
  9. 1 Puebla Libro de Fábrica, principia 1732 – 1790 termina. De la iglesia parroquial; folio 315 vto. (Archivo Diocesano de Astorga) ↩︎
  10. Hortensia Larrén Izquierdo y Luis PicheI Ramos, Bienes culturales de la provincia de Zamora, Imprenta Jambrina (Zamora 2010) pág. 89 ↩︎
  11. Xabier Etxeberria, La espiritualidad en el románico; Instituto Diocesano de Teología y Pastoral. Desclée De Brouwer, D.L. (Bilbao 2010) pág. 23 ↩︎
  12. Hortensia Larrén Izquierdo y Luis PicheI Ramos, Bienes culturales de la provincia de Zamora, Imprenta Jambrina (Zamora 2010) pág. 89 ↩︎
  13. Xabier Etxeberria, La espiritualidad en el románico; Instituto Diocesano de Teología y Pastoral. Desclée De Brouwer, D.L. (Bilbao 2010) pág. 26-31 ↩︎
  14. Ibid. ↩︎
  15. Ibid. Nota 13 ↩︎

Continuar con la visita interior.

La explicación se centra en cuatro puntos clave, parte delantera derecha, parte central, parte delantera izquierda y nave central.